Veronika Münstermann fue estudiante de Erasmus de la especialidad de  violoncello en nuestro centro durante el pasado curso 2016 -2017. Su presencia era tan habitual en los diferentes eventos del Centro que  ya forma parte de nuestro paisaje humano y desde luego creo que muchos guardamos un entrañable recuerdo de ella.

Hola Veronika. Muchas gracias por hablar para Symphonia.  Antes de nada  ¿Qué es lo que te inclinó a escoger A Coruña como destino Erasmus?

Hola Pablo. La verdad es que en primer lugar por casualidad: En una lista de las diferentes ciudades de España que ofrecen la posibilidad de estudiar el violoncello bajo de la beca de “Erasmus+”, A Coruña estaba en la lista – por ser ordenado en orden alfabético – en primer lugar. Y de esta manera encontré la página web del Conservatorio, pregunté a Julio Mourenza si el conservatorio se puede imaginar una cooperación con el Conservatorio de Fráncfort al Meno, porque en aquel momento nadie había estado en A Coruña de mi conservatorio, y recibí una respuesta cordial que me hizo esperar que la cosa funcione.

Pero a partir de estos golpes de fortuna, también me gustaba A Coruña por ser una ciudad al Atlántico, en el norte de España – con un clima mejor soportable por una alemana 😉 – y en Galicia. Porque aunque he aprendido solamente unas pocas frases en gallego en este año, la vida diaria bilingüe me parecía muy interesante.

 De tu experiencia en nuestro centro, ¿Qué destacarías como lo más positivo?

¡La cafetería! 😀 Porque se come muy mal y muchísimo más caro en la cafetería del conservatorio de Fráncfort al Meno y ya echo de menos las horas tranquilas ahí conociendo siempre a otra gente y quedando con los amigos queridos.

Pero está claro que en general me quedé muy contenta con muchas clases y profesores, con la gente que conocí aquí y con, en mi caso, la posibilidad excepcional de este curso de fijarme en la música y sobre todo en el violoncello sin tantas asignaturas alrededor que me roban mi tiempo para estudiar. Además me encantó mi pequeño viaje en la música jazz que de esta manera intensiva no hubiera sido posible en Fráncfort al Meno.

Y el contrapunto -y por favor con franqueza- ¿Cuál crees que es la parte negativa de este curso?

Después de haber vivido un año en esta ciudad bonita con su centro, la torre y el monte San Pedro, mi vida diaria en Fráncfort al Meno me va a parecer mucho más gris y monótono 😉 A partir de esto, sinceramente, no me parecía lo más adecuado la organización de las audiciones de los músicos clásicos al final de cada cuadrimestre y la manera de reservar / coger un estudio apuntándose en la lista de la conserjería, siempre solamente con la posibilidad de organizarse hasta 1,5 h adelantado. Además en Fráncfort al Meno, como es un conservatorio mucho más grande, te dan la posibilidad de estudiar de lunes a viernes desde las 7 de la mañana hasta las 11 de la noche y los fines de semana, sábado y domingo, también por la mañana y por la tarde, aunque no por tanto tiempo.

Tú vienes de Aachen (Aquisgrán) una ciudad del Occidente de Alemania del tamaño de A Coruña por lo que – aunque las comparaciones son odiosas- es posible contrastar tu  experiencia en ambas ciudades: ¿Crees que la vida musical en estas ciudades es similar? ¿Qué diferencias percibes?

Bueno, eso es difícil de contestar. Aachen por ejemplo no tiene un propio Conservatorio superior, sino un departamento de Köln (Colonia) que está situado en Aachen. Pero luego hablando de la orquesta sinfónica, la orquesta joven, el conservatorio profesional y estas instituciones hay proyectos y vida musical parecida en mi ciudad natal, sí.

Sabemos que en Alemania los centros de enseñanza musical forman parte de la Universidad mientras que en España, como sabes, no es así. ¿Qué consecuencias crees que tienen estas circunstancias en el día a día del estudiante de música?

Por ejemplo tenemos un billete de estudiantes para trenes, buses y el metro de la región incluido en el precio de la matriculación. Podemos aprovechar de las mismas rebajas para estudiantes en piscinas, cines, conciertos o lo que sea. Pero sobre todo creo que tiene importancia psicológica: Puede que te haga más consciente de que el Conservatorio superior no es solamente el “upgrade” del Conservatorio profesional, si no tu inicio de una carrera profesional como músico valorado con un título académico del nivel universitario. Y quizá incluso importa en la competición internacional al mercado laboral buscando un trabajo en una orquesta en el extranjero o algo similar. Vamos, me parece una injusticia enorme y  cruzo los dedos para que en un futuro cercano eso cambie para vosotros.

Existe la idea generalizada en España de que en Alemania se trabaja muy bien , de que todo está muy bien organizado y de que se puede tener una vida laboral – incluso relacionada con la música – ilusionante . ¿Lo veis así los propios alemanes? ¿qué hay de cierto en esta idea y que no es del todo verdad?

Hay de cierto en esta idea que hay que trabajar mucho en Alemania, porque hay un mercado más grande con mejores sueldos y más dinero investigado en la cultura en general, pero por eso también hay mucha competición de músicos de todo el mundo inscribiéndose para los puestos en Alemania. Y por eso a la vez hay mucha presión ya de muy temprano para poder competir con este nivel y el miedo de quedarse sin trabajo después de los estudios largos e intensos en el Conservatorio Superior de música  es un tema muchas veces discutido ahí. Así que tampoco es un paraíso así de ilusionante como quizá parece desde fuera.

También existe el tópico de que la vida en España a nivel de relaciones sociales, estilo de vida (especialmente vida nocturna) es fácil e intenso ¿Tú crees que esto es verdad? Parte positiva y negativa

No hay partes negativas de la vida nocturna en A Coruña, sobre todo no, si eres estudiante de Erasmus+ estudiando y saliendo con muchos músicos tanto locos como amables que te llevan a sitios de Rock o música en directo, que bailan y toman licor café contigo. ¿Ya dije que os echaré de menos? 😉 

¿Crees que es fácil integrarse y hacer música en esta ciudad? ¿Por qué?

Pues a mí no me resultó difícil pero eso depende de las expectativas y la organización con que vengas, la música que hagas, de ti mismo y tu manera de conocer a la gente y muchos factores más.

A  nivel de la vida en general si comparásemos los modos de vida de Alemania y España ¿qué conclusiones sacarías?

Que es verdad que somos más puntuales, y que nos organizamos de una manera más precisa. Por no tener un descanso de tantas horas al mediodía, tenemos más tiempo libre por la tarde-noche, comemos y cenamos más temprano y el tiempo para estar con la familia es más la cena y el tiempo alrededor que el mediodía y la comida como aquí en España. Pero creo que al final los modos de vida como estudiante en Alemania y España no son tan diferentes porque se puede decidir su horario y su ritmo en los dos países individualmente.

Me da la sensación de que la acogida a los no nacionales aquí es cálida. ¿Crees que en Alemania sucede lo mismo con los españoles?

Pues espero que sí.

 ¿Te has planteado vivir en España alguna vez?

Aún estoy pensando cuándo y cómo puedo regresar a España. Entre los estudios del contrabajo de jazz – ¡Ten cuidado, Iñigo! – y la opción de dar clases en un instituto secundario aquí como profesora por unos años, tengo varias ideas, pero primero tengo que acabar mis estudios en Alemania y luego ya veremos.

 Por favor cuéntanos alguna anécdota relacionada con tu experiencia aquí que te haya llamado la atención.

Creo que este año ha sido mi año con las más fiestas hasta la madrugada, mañanas quedándome en la cama y estas locuras de todos mis años de estudios. Y aún así siempre he escuchado de diferentes personas la misma frase: “¿Pero tú eres bastante trabajadora, verdad?”

Y a ver, me encantaron mis estudios de violoncello y pedagogía aquí y estudié con mucho gusto y ánimo también, pero aún así creo que por unos 70% la gente tenía la sensación de que trabajé tanto, porque pensaron en mí  ya con la expectativa: alemana = trabajadora. Y unas cuantas veces me cogieron preguntándome esta pregunta algún día en el conservatorio que yo pasé con bastante resaca o sueño: “Oye, pero tú no paras de trabajar, ¿no?” – “¿Qué? Buff… Ehm.. Pues sí, sí, jejeje” … Situaciones un poco raras y muy graciosas.

Gracias Veronika por tu amabilidad y tu presencia y esperamos verte de nuevo por aquí para invitarte a tocar o simplemente a asisitir a una fiesta. Buena suerte. 

* Las respuestas de Veronika han sido transcritas tal cual, pues habla y escribe perfectamente en español,  excepto alguna expresión puntual que podría inducir a error en la comprensión de la frase.

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