El compositor Reveriano Soutullo es uno de los autores más importantes e influyentes del género lírico en la España del primer tercio del siglo XX. El presente trabajo muestra el vínculo del maestro con la ciudad de Vigo desde sus inicios musicales que, como un leitmotiv, está presente a través de toda obra. A pesar de trasladarse a Madrid en 1900 para realizar estudios superiores y desarrollarse profesionalmente, siempre mantuvo una estrecha relación con las colectividades musicales y culturales de la ciudad olívica, contribuyendo al engrandecimiento de la misma con cada logro artístico que obtenía. Al respecto, afirmó[1]:

Vigo me acogió como a hijo propio y me arrulló con halagos de madre cariñosa; me alentó en mis aspiraciones y me subvencionó para que perfeccionase mis estudios en el extranjero.

*Trabajo publicado en Glaucopis: Boletín del Instituto de Estudios Vigueses, Vigo, Instituto de Estudios

INTRODUCCIÓN

Reveriano Soutullo Otero nace en Ponteareas el 11 de julio de 1880 (Imagen 1), década en la que la ciudad de Vigo, al amparo del auge económico debido a la industria conservera y al puerto como vía de comunicación con América, aumenta su oferta socio-cultural a la vez que se prepara para ser una ciudad moderna. Se celebran los primeros juegos florales[2] (1880), se crea el Orfeón Vigués[3] (1880), se inicia el Teatro-Circo Tamberlick (1882) y también se fundan la Banda Municipal de Música[4] (1883) y la importante sociedad La Oliva (1885). Todos estos hechos fueron revulsivos culturales que contribuyeron a la formación humanística de los habitantes de una ciudad altamente industrializada y comercial. En medio de estos precedentes, el futuro compositor comienza la lectura musical de la mano de su hermano Daniel, con solo tres años de edad[5], continuándolos con su padre, Manuel Soutullo.

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Imagen 1: Reveriano Soutullo Otero. Grabado artístico de Irene Silva Xiráldez.

ESTUDIOS OFICIALES Y PRIMERAS ACTIVIDADES PROFESIONALES

Soutullo comienza los estudios oficiales en la Escuela de Artes y Oficios de Vigo, situada en la calle del Circo Nº 3 (hoy Eduardo Iglesias), en el curso 1894-95. Una de las asignaturas era música, que estaba dividida en dos secciones[6], solfeo y piano. Esta especialidad la impartía Gregorio Elola, pianista y pedagogo, propuesto por el Sr. Blein para ocupar la cátedra de música[7]. Elola impartió piano desde 1893 a 1900[8] siendo, por lo tanto, uno de los primeros pianistas que inicia a Soutullo en el estudio del instrumento. En los exámenes de 1895 obtiene notable en la asignatura de música, nota otorgada por un tribunal compuesto por Gregorio Elola, José Díaz Casabuena y Eduardo Enderiz[9]. Entre las hermanas del compositor, también alumnas de la escuela, figuran las gemelas Carmen y Aurora, Natalia y la excelente pianista Fantina. Al año siguiente ingresa como músico de segunda, ocupando la plaza de cornetín, en la Banda de Música del Regimiento de Infantería Murcia Nº 37 [BMIRM] de Vigo, que dirigía el músico mayor Ricardo Cetina Clat, quien lo inicia en el estudio de la armonía.

La inquietud del joven, junto a los iniciales conocimientos adquiridos, hacen que a la temprana edad de catorce años compagine sus estudios musicales con la dirección de orquesta de la rondalla y coro de niños (menores de doce años) denominada La Sociedad Coral Filarmónica de Vigo, que se había organizado para conmemorar el día de las Josefas[10].

LA FAMILIA SOUTULLO EN VIGO

Según consta en la hoja del padrón de habitantes de la ci­udad de Vigo, a 15 de marzo del año 1901[11] los Soutullo estaban censados en la calle Ángel Urzaiz Nº 26. Vivían en el domicilio Manuel Soutullo Valenzuela y Carolina Otero Parga (padres del compositor), Daniel Soutullo Otero y Avelina Pérez Estévez; declara Manuel Soutullo que llevaba doce años de residencia, o sea, desde 1889. A los dos años de estar en la ciudad Manuel organiza una banda de música[12] y en 1892 lo encontramos dirigiendo el coro Nocturno, que pasó a denominarse más tarde La Unión Viguesa[13]; también fue responsable en 1895 del orfeón del Centro Republicano[14]. Es de suponer que Reveriano, cada vez que venía a la ciudad, pernoctaba en esta dirección, además de veranear en Redondela y Ponteareas.

PARTIDA HACIA MADRID

En 1900 se traslada a Madrid para realizar los estudios superiores, hecho del que se hace eco[15] la prensa local, que siempre trató con mimo a Soutullo. En la capital obtiene la ayuda del famoso escritor satírico Luis Taboada Coca[16]. En marzo de 1903 interrumpe sus estudios para casarse en la iglesia de Santa María de Vigo con la pianista viguesa Juana Meis Beiro, que falleció al año siguiente de tuberculosis, con tan solo veintiún años de edad. De este matrimonio nacería su primer hijo, Francisco.

El 3 de julio de 1906 obtiene por unanimidad el premio extraordinario de composición, formando el tribunal los compositores Tomás Bretón, Pablo Hernández, Valentín Zubiaurre, Tomás Fernández Grajal, Bartolomé Pérez Casas, Felipe Espino, Valentín de Arín y Pedro Fontanilla. Debido a este éxito fue recibido en Vigo con entusiasmo y admiración, nombrándole socio de honor de la sociedad La Oliva en un acto celebrado en el Hotel Continental, el 14 de julio. Ese mismo año obtiene la distinción de Socio Honorífico por el Orfeón de la Junta Republicana y en octubre estrena su primera zarzuela, El Regreso en el Teatro Circo Tamberlick de Vigo[17]. Tras solicitud realizada en agosto de ese mismo año por el propio Soutullo el ayuntamiento de la ciudad le concede una subvención de cuatro mil pesetas para ampliar estudios en el extranjero[18], lo que le permitirá realizar viajes de formación por Europa en los años 1907 y 1908.

VIGO EN SU OBRA

Dentro de la producción musical de Soutullo, Galicia sería la destinataria de un sustancial número de composiciones, como los pasodobles Brisas del Tea, Montes, Puenteareas, Redondela, Río Miño; Sonata Gallega día de labranza y la muiñeira As mozas do Couto, para banda. En el género lírico contribuyó, junto a Pablo Luna, con la zarzuela Amores de Aldea, sobre libreto de Francisco Pacheco y Juan Gómez Renovales (refundida más tarde en Ave que deja su nido en 1920[19]). Amores de aldea, que fue seguida con verdadero entusiasmo por la prensa local, se estrenó en Galicia la noche del 19 de junio de 1915 por la compañía del barítono Beut en el Circo Teatro Tamberlick de Vigo[20]. También compuso Los Zuecos de la Maripepa, sobre texto de Alfredo Nan de Allariz, Rías Baixas, con letra de Jesús González Muñoz y, por último, Galicia 1808, con el texto del denominado “Poeta de la raza”, Ramón Cabanillas.

A la ciudad olívica le dedicó el Pasodoble Vigo, obra que pasaría desde su primera interpretación en la calle del Príncipe, el 29 de septiembre de 1904, a ser una de las más tocadas por la banda municipal a lo largo de los años[21]. Otras obras fueron Loor a Vigo o Himno a la reconquista, En las Cíes Cacería-Tempestad[22], Suite Vigo para orquesta con la colaboración del valenciano Lorenzo Andreu (de la que existe arreglo para banda[23]), Himno a Vigo para orfeón y banda y el Nocturno Vigo para violín y piano[24].

Para La Oliva compuso Soutullo Copos de Nieve o Balada de la nieve, obra para coro mixto a seis voces con letra del fecundo y excelente escritor Diego San José de la Torre; esta sociedad fue la institución que, a través de su orfeón, popularizó Veira d’o Mar y Primadeira, ambas con letra de Pío L. Cuiñas, en importantes eventos como los actos del casamiento del Rey Alfonso XIII con la princesa Victoria Eugenia de Battenberg. El 6 de agosto de 1907 la Banda Municipal de Música de Vigo [BMMV], dirigida por Wenceslao Menegón con la colaboración de los orfeones de La Oliva y del Círculo Católico, estrenan el nombrado Himno a Vigo (con letra de Cuiñas), encargo del alcalde Ricardo Senra, cuya partitura fue recuperada en el archivo de la Sociedad la Oliva[25]. El himno, en su versión para coro mixto, será interpretado en 1934[26] con motivo de la presentación de la masa coral Agrupación Artística, compuesta de ochenta voces, que dirigía el maestro Veiga Paradís, hijo del compositor del himno oficial gallego Pascual Veiga[27]; la formación contó con el acompañamiento de la BMMV dirigida por Mónico García de la Parra. El 1 de agosto de 1970 la Coral Viguesa interpretó en Castrelos una adaptación para coro mixto, arreglo de su director, Joaquín Carvajal[28]. La última vez que se interpretó este himno fue el 24 de abril de 2013, en el décimo aniversario de la inauguración de las nuevas instalaciones del Conservatorio Profesional de Música de Vigo, a cargo de la banda y coro del centro, dirigidos por Juan Carlos Díaz.

En lo estrictamente musical y en cuanto a las citas, Soutullo, utiliza material temático extraído de la Suite Vigo en la zarzuela Amores de Aldea; años más tarde lo seleccionaría para la publicación en el Libro de Oro de la Provincia de Pontevedra del Nocturno Vigo, para violín y piano[29]. Estas dos últimas obras fueron objeto de ediciones críticas actualizadas (Imagen 2). En consecuencia establecemos la siguiente progresión basándonos en las interpretaciones y publicaciones de las obras: Suite Vigo para orquesta (1911) è Amores de Aldea (1915) è Suite Vigo para banda (ca. 1915) è Ave que deja su nido (1920)è Nocturno Vigo (1931).

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Imagen 2: Portadas de las obras, Suite Vigo para banda y Nocturno Vigo para violín y piano. Editadas por Dos Acordes, años 2009 y 2014 respectivamente.

La BMMV fue una de las agrupaciones que más obras han estrenado e interpretado del maestro; prueba de ello son las numerosas partituras de su autoría que forman parte del archivo de la desaparecida banda, hoy custodiado por el ayuntamiento de Vigo[30]. La primera obra interpretada de la que tenemos constancia fue la mazurka Solo por ti![31], continuando con títulos como Noemí, Estrella, Lolita, Irene, Leonor, Margarita, Segura, Ondulando, Ausencia, Evocación o Escenas árabes, entre otras muchas.

SOUTULLO EDITOR EN VIGO

Hacia 1904 Soutullo se convierte en editor, junto a Eduardo Villanueva, bajo la firma El Modernismo, Soutullo y Villanueva, con dirección social en Carretera de Bayona, nº 70 pral. 8-4. De esta época son las ediciones de las obras Primadeira, Veira d’o mar para canto y piano y la mazurka, Solo por ti! para piano solo[32]. En 1909 Soutullo puso en marcha un nuevo archivo de partituras denominado El Modernismo, Soutullo y Rivera (antigua casa Soutullo y Villanueva), empresa que tuvo corta vida al suscribir Soutullo, Villanueva y Alier en 1910 un contrato de colaboración según el cual las obras para banda serían editadas en Galicia y el resto de composiciones en Madrid. Crea entonces la sociedad mercantil Soutullo y Villanueva[33] que el compositor abandona en 1913, cediendo su derechos a Villanueva (Imagen 3). La empresa alargó su andadura bajo la denominación de Eduardo Villanueva e Hijo para continuar como Manrique Villanueva, cerrando sus puertas definitivamente el 31 de enero de 2015[34].

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Imagen 3: Portada de las tres colecciones de obras nuevas para pequeña banda. Editorial El Modernismo. Soutullo y Villanueva, Vigo. Recuperadas recientemente del Archivo Musical de la Banda Garrote de Ortigueira.

VIGO EN EL HOMENAJE AL COMPOSITOR EN 1929

Un capítulo especialmente emotivo e importante en la vida de Reveriano Soutullo, a la vez que trascendente para nuestra historia musical, fue el homenaje que le tributaron en su villa natal el día 20 de octubre de 1929[35], fecha en la que el ayuntamiento de Ponteareas lo nombró hijo predilecto[36]. En dicho acto, al que se adhirieron los pueblos de Redondela y Vigo, Soutullo pronunció un importante discurso que es la base de su pensamiento musical y vital[37]. Después de la disertación, la BMIRM, dirigida por el músico mayor Pedro Quiroga, interpretó el pasodoble Puenteareas, ofrenda de Soutullo a su tierra natal y pieza que se ha convertido en una de las más emblemáticas del compositor (hoy en día himno de la villa[38]). En dicho acto intervinieron también otras agrupaciones, como el orfeón Veira d’o Mar de Redondela, dirigido por el sacerdote Rufino Fernández[39], la Agrupación Artística de Vigo que dirigía Santos Rodríguez Gómez, así como las bandas municipales de Tui, Mondariz, Porriño, Mondariz Balneario y Guláns.

DISCURSO DEL MAESTRO ÁNGEL RODULFO

Muchos fueron los vigueses que asistieron al homenaje, entre ellos Ramón Arbones, Fernández Mato, los periodistas Garrote y Agra o el clérigo y organista Ángel Rodulfo, entre otros. En este último recayó la responsabilidad de entregarle un artístico cuadro (Imagen 4) y, a continuación, leer unas emotivas palabras de las nos hacemos eco como demostración del mimo con el que los amigos vigueses trataban al maestro[40]:

Querido amigo y eximio maestro: aun cuando, evidentemente, en estos solemnes momentos en que palpita desbordante el entusiasmo de tu pueblo natal al proclamarte su hijo ilustre estaría justificado un vibrante cautico de loa o un elocuente panegírico en tu honor, no creas que al levantar mi voz en este acto es a mí a quien cabe la honra de realizarlo. […] A ese grupo de incondicionales tuyos de la hermosa ciudad de tus predilecciones, Vigo, a la que cabe también la honra de haber sido tu segunda cuna, porque en ella has nacido a la vida del arte, en ella has comenzado la formación tu carrera artística, en ella han brotado los primeros destellos de tu genio, y en ella has encontrado el eficaz apoyo maternal que te guio por los sinuosos senderos de la vida, y dio vigor basta que por tus propios esfuerzos llagaste a escalar un puesto preeminente en las cumbres del arte músico.

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Imagen 4: Cuadro que le regalaron los amigos vigueses en el homenaje que le tributó el pueblo de Ponteareas en 1929. Archivo de la Fundación Reveriano Soutullo Otero.

También le entregaron un pergamino en forma de tríptico con la imagen del cuadro y las firmas de sus amigos. Se unió a los discursos el brillante escritor y orador Ramón Fernández Mato que, en su nombre y de los concejales vigueses presentes, pronunció unas palabras tras decir que era inmerecido el honor de hablar en nombre de la ciudad atlántica en aquel acto solemne y conmovedor. Estas palabras dan fe de su elocuente y rico lenguaje:

La música arde desde niño en el fuerte corazón de Soutullo, pues que él, como todos los grandes compositores, fue acompañado en sus primeras andanzas por la pobreza y el esfuerzo, que es al divino arte el dolor lo que es el mantillo a los rosales. […] Soutullo que es sordo como Beethoven, ama ciegamente la música como si su pecho fuese una inmensa caracola marina rellena de arcanas armonías y ama a la vez a su pueblo, a este noble pueblo que sabe pagar la inspiración señera y la acerada voluntad de su hijo probando que es un mito pesimista la ingratitud de la tierra natal, puesto que la muchedumbre ha tenido hoy labios temblorosos de madre sobre la frente aborrascada y luminosa del autor de “La leyenda del beso”.

Finalizamos este apartado seleccionando unas palabras respecto a Vigo que Soutullo pronunció en dicho homenaje[41]:

Poeta quisiera ahora ser con la inspiración excelsa de Rosalía de Castro y de Curros Enríquez, para recordaros por vía de agradecimiento y amor las grandezas de aquella hermosa ciudad, verdadero florón de la tierra gallega, que a pesar de su vida industrial y mercantil tiene un gesto prócer para toda manifestación de Arte.

Si Puenteareas es mi cuna y Redondela es mi niñez, Vigo es mi mocedad; mi iniciación en la vida, la puerta que me abrió paso para conquistarme un modesto nombre en el mundo del Arte.

CERTÁMENES Y CONCURSOS EN VIGO

Soutullo desempeñó un papel muy activo en todas las manifestaciones musicales importantes que se celebraron en Vigo. Su conocimiento y relación con músicos, compositores y literatos residentes en Madrid posibilitaron que éstos aceptasen formar parte de jurados en concursos de composición o interpretación, así como en certámenes de bandas y orfeones. El compositor también aportó composiciones e instrumentaciones que sirvieron como obras obligadas para la valoración objetiva de dichas agrupaciones, siendo partícipe de los jurados a los que fue invitado.

Así, el 23 de agosto de 1908 la sociedad La Oliva organiza un certamen cuyo tribunal, en el apartado de composición y ejecución, estaría integrado por Tomás Bretón, Tomás Fernández Grajal, Valentín Zubiaurre, Pedro Fontanilla y Manrique de Lara[42]. La obra obligada del concurso para orfeones era la barcarola Una Tarde en el mar de Soutullo, siendo la dotación del premio de interpretación de dos mil pesetas y una artística bandera bordada[43]. Obtendría este premio la Sociedad Coral Ovetense[44].

En 1910 se convocó un concurso de bandas, con el siguiente jurado[45]: Teodoro San José (compositor y ex director de la Banda de Infantería de Marina), Soutullo, Rafael Rodríguez (director de la BMIRM) y Eduardo Villanueva (profesor de piano y subdirector de la Banda Municipal de Vigo).

En 1912 la banda municipal se disuelve por orden del ayuntamiento de Vigo, pasando la BMIRM a ofrecer los mismos servicios hasta que se reorganizó la municipal[46]. Para ello, el ayuntamiento vigués le pide a Soutullo que forme junto a Ricardo Cetina Clat (director de la BMIRM) y Francisco Hurtado (músico mayor de la Banda del Regimiento Zaragoza) parte del tribunal calificador que debía seleccionar director[47]. Ganó esta oposición Mónico García de la Parra, iniciándose una etapa muy fructífera para la historia musical de la ciudad.

El concurso del certamen de bandas de 1913, celebrado el día 22 de agosto, quedó ultimado con la interpretación de la obertura de la ópera Oberón de C. M. Weber, instrumentado para banda bajo la firma de L. Rals[48], que era uno de los seudónimos utilizados por Soutullo[49]. El jurado estuvo formado por Ricardo Cetina, Mónico García de la Parra (incorporado como director de la banda municipal y activo en la vida musical viguesa después de su reciente nombramiento) y el maestro Soutullo[50].

En 1915 la Asociación Popular de Vigo organiza un concurso peninsular de bandas civiles, militares y de orfeones[51]. La obra del concurso para bandas era la Cabalgata de la ópera Walkyrias, de Wagner, instrumentada por Soutullo. En esta ocasión el jurado calificador estuvo integrado por Emilio Serrano, Pedro Fontanilla, Bartolomé Pérez Casas, Rogelio Villar, Juan Fao y Reveriano Soutullo[52].

Al año siguiente se celebró otro certamen de bandas en la Alameda, constituyendo el jurado Reveriano Soutullo, presidente, y como vocales Ricardo Cetina y Mónico G. de la Parra[53]. Es, por último, en 1931 y en vida del compositor, cuando La Artística organiza un certamen de coros que se celebró en Las Cabañas el 27 de septiembre y en la que figura como obra obligada de concurso la ya célebre canción gallega, Veira d’o mar, de Soutullo, con letra de Pío Lino Cuiñas[54].

FINAL, PROYECTO DE MONUMENTO Y CALLE

El día 21 de octubre de octubre de 1932 el doctor Tapia le practica a Soutullo la trepanación de la mastoide y del laberinto en el sanatorio Villa Luz de Madrid[55], resultando grave hasta su fallecimiento, acaecido el día 28 del mismo mes, a la edad de cincuenta y dos años. A partir de ese momento Galicia se vuelca en homenajes.

En la portada de la periódico El Pueblo Gallego del 21 de febrero de 1933 se publica un boceto que el pintor Pedro García Lema había ofrecido como modelo del monumento que la ciudad de Vigo “está obligada a erigir al gran músico gallego Reveriano Soutullo”[56] (Imagen 5). Dicho monumento no llegó a materializarse; de haberse realizado, la figura del maestro disfrutaría de una mayor visibilidad para las generaciones posteriores de vigueses.

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Imagen 5: Dibujo del artista Pedro García Lema que en 1933 había ofrecido para que la ciudad de Vigo erigiese un monumento a la memoria de Soutullo.

En 1932, y a iniciativa del concejal José Martín al Ayuntamiento, se acordó modificar el nombre de la calle del Hospital (actual Inés Pérez de Ceta) por la de calle Maestro Soutullo. La idea, favorablemente recogida por la corporación[57], no llegó a concretarse y no fue hasta 1934 cuando se le dio una nueva ubicación en la calle Placer. Las placas, elaboradas por el notable maestro marmolista Cristóbal Urtaza, fueron descubiertas el domingo 9 de septiembre de 1934 por la hija del homenajeado, Carmen Soutullo. El alcalde, Ángel Campos Varela, pronunció palabras de exaltación del agasajado, a las que se sumaron las colectividades invitadas, entre ellas las masas corales Airiños do Mar, Casa del Pueblo, Brisas do Mar de Alcabre y la Agrupación Artística, además de la BMMV, siempre unida a la trayectoria del maestro. La prensa nacional de la época resume el sentir de la ciudad hacia la figura del compositor[58] al recoger que “la familia y los amigos del maestro Soutullo pueden estar orgullosos del cariño y de la admiración que sienten en Vigo por aquel músico excepcional”.

La Agrupación Artística, tan celosa de exaltar los valores artísticos después de estos actos, organizó un homenaje a Soutullo en el teatro García Barbón (cedido amablemente por el empresario Isaac Fraga) el día 30 de noviembre de 1934; en dicho acto el abogado Prudencio Landín leyó una biografía del homenajeado y la coral de la Agrupación Artística interpretó, Veira d’o mar, Copos de Nieve y el Himno a Vigo, este último acompañado por la BMMV bajo la batuta de Mónico García de la Parra[59].

En momento indeterminado las placas de la calle fueron retiradas, instando la corporación el día 3 de julio de 1936 a recolocar las placas confeccionadas[60]. Sin embargo, este hecho que no se llevó a cabo hasta 1972, tras el pleno del 29 de mayo, en el que se acordó poner nombre a numerosas calles de la ciudad[61], correspondiéndole la calle Mestre Soutullo a la que une la Avenida del Aeropuerto con la calle Toledo.

CONCLUSIONES.

  • La figura del compositor está totalmente vinculada a Vigo, desde sus iniciales estudios académicos hasta la relación con las colectividades musicales y culturales, pasando por las personales, como su casamiento en la ciudad y el nacimiento de su primer hijo.
  • La prensa viguesa, en especial el Faro de Vigo y El Pueblo Gallego, hicieron un seguimiento continuo de su carrera, subrayando sus logros artísticos y vitales.
  • En su faceta de editor en Vigo publicó numerosas obras para banda, incidiendo de manera determinante en la formación del público.
  • Consideramos imprescindible editar las partituras que hacen referencia a Vigo, continuando la labor iniciada con las ediciones de la Suite Vigo y el Nocturno Vigo.
  • Vigo aún le debe un monumento a un compositor que tanto contribuyó al engrandecimiento cultural de la ciudad.

BIBLIOGRAFÍA:

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  • VÁZQUEZ XIL, Lalo. As rúas de Vigo, Ediciones Cardeñoso, Vigo,NOTAS AO PÉ

[1] Faro de Vigo, 22 de octubre de 1929, p. 8.

[2] GONZÁLEZ MARTÍN, Gerardo. 1876-1895: Dos décadas muy musicales en Vigo. Vigo, Instituto de Estudios Vigueses, Glaucopis, Número 16, 2011, p. 103.

[3] RODRÍGUEZ ELÍAS, Avelino. Historia de la Ciudad de Vigo. Inédito conservado en la Escuela Municipal de Artes y Oficios de Vigo (EMAO), p. 973.

[4] PIÑEIRO LEIVA, Asterio. A Banda Municipal de Vigo no cambio de século: 1883-1912. Os Soños da Memoria. Documentación Musical en Galicia: Metodoloxías para o estudio. Pontevedra, Deputación de Pontevedra, 2012, p. 393.

[5] BARROS ARBONES, M. Faro de Vigo, 3 de noviembre de 1931, p. 11.

[6] FERNÁNDEZ ESPAÑA, José Hervada. Historia de la Escuela de Artes y Oficios de Vigo (1886-1939). Vigo, Ediciones Cardeñoso, 2004, p. 110.

[7] Faro de Vigo, 19 de julio de 1894, p. 2.

[8] “Escuela de Artes y Oficios de Vigo desde su fundación hasta la inauguración del nuevo edificio Estado y Desarrollo”. Apertura del curso 1900-901. Vigo, Imprenta de la Concordia, 1901, p. 20.

[9] Faro de Vigo, 10 de mayo de 1895 p. 2.

[10] Faro de Vigo, 7 de marzo de 1895, p. 2.

[11] Referencia en el Archivo Municipal de Vigo: PAD – 3. Hoja de padrón correspondiente a las personas que ocupan dicha habitación. Nº 310. Calle o lugar, Ángel Urzaiz, Nº 26.

[12] Faro de Vigo, 21 de marzo de 1891, p. 2.

[13] Faro de Vigo, 18 de marzo de 1892, p. 3.

[14] RODRÍGUEZ ELÍAS, Avelino. Historia de la Ciudad de Vigo. Inédito conservado en la Escuela Municipal de Artes y Oficios de Vigo [EMAO], p. 976.

[15]De viaje salieron: […]. Para Madrid, con objeto de terminar sus estudios en la Escuela Nacional, el músico de 2ª del regimiento de Murcia D. Severiano [sic] Soutullo”. Faro de Vigo, 18 de septiembre de 1900, p. 2.

[16] “[…] su buen amigo Fernández Shaw y le presenta al dador, joven músico D. Reveriano Soutullo por si tiene V. medio de ayudarle en los comienzos de su carrera. Mucho se lo agradece su buen amigo”. Firmado: Taboada. 19 de octubre de 1903. Fundación Juan March. Biblioteca. Archivo epistolar. Cartas de Luis Taboada a Carlos Fernández Shaw. Signatura: CFS-AE-XVI 250.

[17] Soutullo también fue nombrado socio de honor, junto a Tomás Bretón, Mónico G. de la Parra, Ricardo Cetina, Enrique Curbera, Francisco R. Núñez, por la sociedad musical de profesores de orquesta La Filarmónica. Noticiero de Vigo, 10 de abril de 1913, p. 2.

[18] VÁZQUEZ GIL, Bernardo Miguel. Retrincos da historia de Vigo. Vigo, Cardeñoso, 1989, p. 113.

[19] Estrenada en Salón-Circo Regüés de Valencia en fecha aproximada al 14 de mayo de 1920. “Noticias de teatros”. La Correspondencia de Valencia, 14 de mayo de 1920, p. 2.

[20] Faro de Vigo, 21 de junio de 1915, p. 1.

[21] ARIJA SOUTULLO, Mª Rosa. Reveriano Soutullo Otero. El alma lírica de la música gallega: vida y obra. Pontevedra, Diputación Provincial, 2011, p. 49.

[22] Estrenada por la Banda Municipal, el 3 de agosto de 1907. Faro de Vigo, 6 de agosto de 1907, p. 1.

[23] Arreglo efectuado por Ricardo Cetina. JURADO LUQUE, Javier y REINERO, María. La Virgen de la Roca, Apropósito lírico dramático en un acto y tres cuadros. Madrid, Ideamúsica, 2015, p. 63.

[24] SOUTULLO OTERO, Reveriano. Nocturno Vigo para violín e piano. Edición de Javier Jurado. Baiona, Pontevedra, Dos Acordes, 2014.

[25] VÁZQUEZ GIL, Bernardo Miguel. Vigo, honras, títulos e símbolos. Vigo, Zenit, 1986, p. 74.

[26] El Pueblo Gallego, 29 de noviembre de 1934, p. 3.

[27] CORA, X. y PARDO NEYRA, X. Pascual Veiga. Santiago de Compostela, Xunta de Galicia, 1996, p. 57.

[28] El Pueblo Gallego, 30 de julio de 1970, p. 7.

[29] El editor José Cao, fue compañero de clase en la Escuela de Artes y Oficios de Vigo. CAO MOURE, José. El Libro de oro de la provincia de Pontevedra. Pontevedra, P.P.K.O., 1931, p. 145-149.

[30] ARIJA SOUTULLO, Mª Rosa. Recuperación de los archivos de la Banda Municipal de Vigo. Soberosum, Nº 3. Ponteareas, Museo Municipal de Ponteareas, Concello de Ponteareas, 2008, pp. 259-273.

[31] Faro de Vigo, 1 de mayo de 1904.

[32] ABREU, Pablo. La edición Musical en Vigo en la primera mitad del siglo XX: Manrique Villanueva. Os Soños da Memoria. Documentación Musical en Galicia: Metodoloxías para o estudio. Pontevedra, Deputación de Pontevedra, 2012, pp. 484-485.

[33] En el Anuario del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración de 1906, Nº 2, p. 770, aparece en el apartado de música (Editores y almacenistas de instrumentos) el nombre comercial de Soutullo y Villanueva.

[34] R. SOTELINO, Begoña. La Voz de Galicia, 18 de diciembre de 2014.

[35] Faro de Vigo, 22 de octubre de 1929, pp. 1, 8-9.

[36] ABC, 24 de octubre de 1929.

[37] Discurso reproducido íntegramente en el Faro de Vigo, 22 de octubre de 1929, pp. 8-9.

[38] El 27 de octubre de 1961, el ayuntamiento de Ponteareas, adopta el pasodoble como himno.

[39] El Pueblo Gallego, 26 de octubre de 1929.

[40] Faro de Vigo, 22 de octubre de 1929, p. 1.

[41] Faro de Vigo, 22 de octubre de 1929, p. 8.

[42] El Diario de Pontevedra, 27 de junio de 1908.

[43] El País, 27 julio de 1908, p. 4.

[44] Faro de Vigo, 17 de septiembre de 1908, p. 2.

[45] Faro de Vigo, 21 de agosto de 1910, p. 2.

[46] PIÑEIRO LEIVA, Asterio. A Banda Municipal de Vigo no cambio de século: 1883-1912. Os Soños da Memoria. Documentación Musical en Galicia: Metodoloxías para o estudio. Pontevedra, Deputación de Pontevedra, 2012, p. 403.

[47] Faro de Vigo, 10 de diciembre de 1912, p. 1.

[48] El Noticiero de Vigo, 30 de julio de 1913, p. 1.

[49] Fue Jaime Estévez el que trató por primera vez los seudónimos utilizados por Soutullo y a raíz de este estudio se descubrieron un importante número de obras, sobre todo para piano solo y banda.

[50] Faro de Vigo, 22 de agosto de 1913, p. 1.

[51] Arte musical, Madrid, 15 de julio de 1915, p. 6.

[52] La Voz de la Verdad, 23 de agosto de 1915, p. 5.

[53] El Norte de Galicia, 15 de junio de 1916, p. 3.

[54] El Pueblo Gallego, 29 de agosto de 1931, p. 8.

[55] La Voz (Madrid), 22 de octubre de 1932, p. 3.

[56] El Pueblo Gallego, 21 de febrero de 1933, p. 1.

[57] El Pueblo Gallego, Jueves 6 de septiembre de 1934, p. 3.

[58] “La música y los músicos”. El Heraldo de Madrid, 4 de diciembre de 1934, p. 5.

[59] El Pueblo Gallego, 29 de noviembre de 1934, p. 3.

[60] VÁZQUEZ XIL, Lalo. As rúas de Vigo. Ediciones Cardeñoso, Vigo, 1994, p. 81.

[61] Íbidem, pp. 86–87.

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