William Díaz, músico cubano,  ha estudiado en nuestro Centro en la especialidad de trombón  jazz realizando su recital de fin de carrera el curso pasado. Mandela es también cubano y al igual que William, es trombonista, y actualmente cursa estudios superiores en nuestro centro, aunque ya es licenciado superior en Cuba. Hay que aclarar que ambos eran ya músicos profesionales cuando salieron de su país.

Buenos días y gracias por acceder a hablar para Symphonia.

En primer lugar me gustaría preguntaros por qué razón un músico profesional decide ponerse a estudiar una carrera con todas las complicaciones que eso conlleva.

William: Pues en mi caso, terminé mis estudios de grado medio clásico y tenía una gran inquietud por la música de Jazz. Se me dio esta gran oportunidad y comencé a estudiarla.     

Mandela: Terminé el grado superior en Cuba de clásico, venía tocando al mismo tiempo todo tipo de géneros y quería especializarme o aprender un poco más sobre el Jazz.

Y hablando de complicaciones, creo que pocos se imaginan las dificultades para sacar tiempo para asistir a clase, estudiar, etc. para la gente que trabaja y que incluso en ocasiones tiene responsabilidades familiares o de otro tipo. ¿Cómo habéis lidiado vosotros con estas  dificultades? 

W: Creo que todo esfuerzo o sacrificio que hagas tiene su compensación, y más si es por algo que realmente amas.

M. : Es difícil pero no imposible. Si se quiere se puede. Todo lo demás son excusas.

Vosotros provenís de un país que tiene fama de producir y exportar grandes músicos. ¿Cuáles son los factores que vosotros creéis que contribuyen a hacer de Cuba un país tan musical?

W&M: Diríamos que por varios factores: nuestras raíces, la propia idiosincrasia del país. La música está en cada esquina y la gran importancia que se le ha dado a la educación musical. La música se toma como profesión, no como un hobby.

Si tuvierais que hacer una comparativa entre los dos sistemas de estudio, el cubano y el español, ¿qué ventajas e inconvenientes observáis en cada uno de estos sistemas?

W&M: Ventajas del sistema español: lo tienen todo (instrumento, información, medios…)/ Desventajas: no le dan tanta importancia y provecho a lo que tienen.

Ventajas del sistema cubano: a pesar de toda la carencia de medios, información, instrumentos etc., ¡lo damos todo! /Desventajas: escasez de todo o casi todo.

Y respecto a la vivencia de la música en ambos países desde el punto de vista profesional, aunque en el fondo pueda haber aspectos comunes, ¿qué podemos señalar como característico de cada país?  Formaciones más rentables,  profesiones más estables, etc.

W&M: Que existe una gran diversidad de estilos o géneros musicales. Hay una gran diferencia entre la música del sur y  la del norte.

Hay profesiones más estables en España, y en Cuba formaciones más rentables.

Y en esta misma línea, ¿os atrevéis a hacer un análisis de la audiencia española y cubana?¿Qué es lo que la gente prefiere? ¿Cuáles son los tipos de música más demandada en una y otra audiencia?  

W&M: Hay público para todo, pero en nuestra tierra de siempre la música más demandada ha sido la popular; al igual que aquí en España por ejemplo el flamenco, pop, rock, etc.

Respecto al consabido dilema entre música académica y popular, ¿qué os ha aportado cada tipo de enseñanza tanto en Cuba como en España? 

W&M: Lo que no debería haber es un dilema, tanto una como otra nos ha aportado algo en nuestra carrera como lo que somos: músicos.

¿Nos podéis explicar cómo es el sistema en Cuba para acceder a una titulación superior desde que se empieza hasta que se acaba y las especialidades que se imparten en la enseñanza oficial?

W&M: Es similar al sistema de aquí: nivel elemental, nivel medio y nivel superior. Para llegar a este tienes que haber cursado los dos anteriores.  Las especialidades son las mismas.

Respecto ya a la parte no musical, ¿qué os ha aportado este país en cuanto a oportunidades y qué dificultades habéis encontrado a vuestra llegada?

W&M: Tanto en Cuba como aquí hemos tenido suerte de trabajar al más alto nivel. Mandela  llegó en un buen momento y yo he llegado diez años después.

Para finalizar –y quizá es una pregunta comprometida– ¿Qué echáis de menos de Cuba?  En todos los sentidos, no solo el musical.  ¿Os gustaría regresar algún día?

W&M: Estamos de acuerdo que nuestros padres, reuniones tanto familiares como de amigos, la música de cuando nos juntamos en grupo y tocamos algo… La comida no, sino el sazón de la abuela o madre, algo que no se olvida nunca, por lo que, sí, regresaríamos de vacaciones, negocios, etc.

Muchas gracias a ambos por vuestra colaboración y os deseamos mucha suerte.

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